Tuesday, May 29, 2007

Las piedras mágicas hablaron…la clave está en la transformación

Abrazos…el reencuentro de dos almas…Un guía y el discípulo que había huido. El maestro con brazos extendidos y sonrisa iluminadora de los espacios más vacíos le recibe.
El tiempo no transcurre en las dimensiones del Ser, en tiempo terrestre representaba largos meses; en el espacio infinito ni siquiera un abrir y cerrar de ojos, no existe mesura en lo intangible. La conversación se retomó desde la última cita.
Señala el Maestro los parajes del Ser, le invita a confiar a creer, a CRE-ARTE…”Espiritú-inteligencia-voluntad-emoción”…todos cogidos de la mano, formando triángulos, pirámides que unen el cielo y la tierra.
Se escucha la voz del silencio , se detienen para avanzar…detenerse es esperar no estancar…comienza el vuelo…respiración lenta, las palabras del supremo salen como cual brisa lenta de los labios del maestro. Ya existe conexión, el aprendiz se trasporta a otros mundos, sus micromundos internos, percibiendo, rescatando, acogiendo, re-conociendo su “Yo Intimo”, suprimiendo las cosas del Ego, se apodera de su conciencia gracias a la mágica palabra Integración....se eleva aún más el espíritu, sin que la mente pierda el control.
“La gran montaña debes subir, ni las piedras ni rocas lo deben impedir”, aún más alto, contemplando el infinito, una puerta, otros dirían una roca ovalada, de escrituras extrañas…proyectan en sus oídos interdimensionales “abierto para quien lo descifre”, y más sencillo aún, reconoce que es una invitación. Dentro de la cueva, se ve el cielo…o pareciese serlo, por las tonalidades del azul, y los blancos más puros reconocidos, le recibe el Ser Iluminado, asexuado, de dulce rostro también de tonalidades azul y de alturas inmensurables, cambiando anteriormente de aspectos como si se tratase de distintas encarnaciones en distintos mundos, pero se queda con esa imagen corpórea de frente grande, alargada, azul ,ojos bellos, largas orejas…le recibe con las manos estiradas y le acoge en su calor y sabiduría…le dice sin palabras permanece aquí, y vuelve cuando quieras.
Paz, inmortalidad, se siente parte del todo, un microatómo, o algo aun más pequeño.
Colores que representan verdades ya descifradas…naranjo y amarillo (color del sol y sabiduría), verde (de la verdadera sanación), rojo del amor y actividad y el más acogedor Azul de la Protección.

Regresando, el camino ya conocido, se dirije sin temor, controlando la razón y la emoción…vuelve repentinamente la respiración y lentamente comienza a abrir sus ojos.

Se hace un pacto con el discípulo…el será guía , pero la gran tarea es del aprendiz, cada ser debe hacerse cargo de sí, ya no se trata del dilema Ser o No Ser, o Ser O tener, en este caso Se debe reconocer el Ser para ser y también para ayudar a otros A ser.
Reconocer las fortalezas y debilidades, suprimir el ego, amar el “yo”.

La verdadera lucha de la humanidad es la del hombre consigo mismo.